S
EXPANDIR
A principios de 2007, la nave espacial Cassini de la NASA observó algo extraordinario alrededor de Saturno. Una explosión inusualmente fuerte de viento solar envío partículas subatómicas las cuales chocaron contra el campo magnético del planeta anillado, dando lugar a tal vez la más tremenda onda expansiva jamás observado que ha emanado de un planeta. Pero los hallazgos recientemente anunciados han revelado que la mayor sorpresa estaba por llegar.
La impresión del artista arriba representa la escena que acabamos de describir. Cassini se puede ver a la izquierda. Lo que emana del planeta, gris a rayas y toroidal, es la magnetosfera de Saturno. La onda de choque - lo que se conoce más formalmente como la región "arco de choque" región - se representa en azul tenue.
Siendo transportadas en ondas de choque a alta velocidad son las partículas solares que colisionaron con la magnetosfera de Saturno. Las observaciones de Cassini indican que el arco de choque de Saturno habrá logrado acelerar estas partículas subatómicas a velocidades cercanas a la de la luz. Esto es una una hazaña más típica de ondas de choque alrededor de supernovas distantes, o aceleradores de partículas en la Tierra. Y aunque fue masivo, el arco de choque de Saturno habría sido necesario, pero no suficiente, para producir tales partículas de alta energía - entonces ¿cómo se las arreglaron para empezar a moverse tan rápido?
S
EXPANDIR
La respuesta tiene que ver con la orientación del choque en relación con el campo magnético de Saturno. Bajo lo que se conoce como condiciones "cuasi-paralelas", el campo magnético de un planeta (representado aquí con líneas azules) ira casi paralela a un vector que emana hacia el exterior desde el borde de la onda de choque (representado en rojo).
En condiciones "cuasi-perpendiculares", las líneas de campo magnético son perpendiculares más o menos al vector. El anterior describe un escenario en el que las líneas de campo magnético y la dirección hacia fuera de la onda de choque están más o menos alineados, y favorable a la aceleración de partículas. Según la NASA, lo que Cassini oservó fué la primera detección de una aceleración significativa de los electrones en un choque cuasi-paralelo a Saturno.
Las ondas de choque no son raras en sí mismas, pero aquellas capaces de acelerar partículas a casi la velocidad de la luz se observa típicamente en torno a los remanentes de las supernovas que existen más allá de nuestro vecindario solar inmediato. "Cassini esencialmente ha dado la posibilidad de estudiar la naturaleza de un choque de la supernova in situ en nuestro propio sistema solar", explicó el astrónomo Adán Masters, quien dirigió la investigación de onda cósmica de Saturno, "cerrando la brecha a fenómenos de alta energía astrofísica que normalmente sólo se estudian a distancia."
En otras palabras: las supernovas se encuentran lejos. Saturno, en una escala cósmica, está justo cruzando la calle. Sus choques "cuasi paralelos", aunque son raros, nos ofrecen un medio valioso para el estudio de los choques de supernovas aquí mismo en nuestro propio sistema solar, y Cassini nos ofrece asientos de primera fila. Simplemente increíble. (gizmodo)