¿Encender la cafetera desde la cama con tu smartphone y que este te avise cuando el espresso está listo? Algo así ya es posible, como se ve en el vídeo de arriba. Y es solo un ejemplo de lo que está por llegar, de la Internet de las cosas y cómo afectará a nuestro día a día. ¿Activar la la lavadora desde la oficina con un tablet? Hecho. ¿Que la nevera te envíe un aviso al móvil si te quedan pocos alimentos? Hecho. Y lo mejor: imagina que algo así funcionara con cualquier marca de electrodoméstico, móvil o tableta. Qualcomm ha presentado una nueva iniciativa durante el Mobile World Congress que busca justo eso. 
Se llama AllJoyn y es una plataforma en software libre disponible para desarrolladores que puede funcionar con cualquier sistema operativo (iOS, Android, BlackBerry...) y con cualquier equipo. La idea es crear una única plataforma, un estándar que puedan utilizar todos los fabricantes para conectar aparatos entre sí. Algo parecido a lo que ocurre ahora con Qi para los cargadores inalámbricos, pero aplicado a la Internet de las cosas. 
¿Cuáles podrían ser las aplicaciones de AllJoyn? Unas cuantas. De momento, lo más inmediato sería la posibilidad de transmitir vía WiFi streaming de audio desde un móvil o una tableta a un televisor, sistema de audio o cualquier aparato capaz de reproducir sonido y que sea compatible con AllJoyn.
Qualcomm ha trabajado con los desarrolladores de la aplicación DoubleTwist para demostrar la viabilidad. Te bajas en el móvil la app en iOS o Android, le das a una canción, luego a un botón de compartir, y listo, la música podría sonar en cualquier equipo de la casa, sea una tele, un equipo de alta fidelidad, un PC... Qualcomm está ya en conversaciones con fabricantes y los primeros equipos compatibles con la plataforma AllJoyn se lanzarán comercialmente a mediados de año.
El siguiente paso será conectar móviles y tabletas a casi cualquier electrodoméstico u objeto del hogar, desde una lavadora a un marco para fotos digitales, pasando por los contadores de suministros, para manejarlos en remoto o que los aparatos se envíen notificaciones entre sí. 
La duda es cuánto tardará la Internet de las cosas en convertirse en algo masivo. Teniendo en cuenta que renovamos una nevera o un coche cada 7 o 10 años, o más, se hace difícil pensar en un impacto claro hasta dentro de al menos una década. Es bastante tiempo. Lo bueno, el futuro ya ha comenzado. [AllJoyn]